Descripción
Sabemos que someter al cabello a tintes, decoloraciones o herramientas de calor constantes acaba pasando factura, dejándolo débil, “chicloso” y sin cuerpo. Si sientes que tu pelo ha perdido su fuerza y se rompe con solo mirarlo, es momento de reconstruirlo desde la base.
Recupera la firmeza y el cuerpo de un pelo sano
Este champú no solo limpia con suavidad, sino que inyecta los nutrientes que tu cabello ha ido perdiendo. Su fórmula actúa como un “cemento” capilar que rellena las zonas dañadas de la fibra, devolviéndole la elasticidad y la resistencia. Notarás cómo tu melena recupera progresivamente su brillo natural y deja de quebrarse al peinarla, preparándola para absorber mejor cualquier tratamiento posterior.
Activos que reconstruyen tu fibra
Complejo de 6 Aminoácidos: Actúan en los puntos más frágiles para reforzar la estructura interna del cabello.
Queratina Vegetal de relleno: Alisa la cutícula y devuelve la elasticidad, evitando el aspecto pajizo.
Péptidos Regeneradores: Aumentan la resistencia del cabello frente a futuras agresiones del secador o la plancha.
Tu primer paso hacia un cabello fuerte
Lava: Aplica una pequeña dosis sobre el cabello mojado y emulsiona suavemente.
Activa: Masajea desde el cuero cabelludo hasta las puntas y deja actuar 2 minutos para que los aminoácidos penetren bien.
Aclara: Enjuaga con abundante agua tibia hasta que el pelo se sienta limpio y preparado.
Tu equipo de rescate completo
Para una transformación real, este champú es el inicio de tu rutina. Combínalo con la Ampolla Repair una vez por semana para una reconstrucción profunda, aplica siempre después la Mascarilla Repair para sellar la nutrición y termina con el Serum de Puntas Repair para blindar la fibra antes del secado.
¿Es tu media naranja?
Es el producto de limpieza imprescindible si tienes el cabello muy dañado, quebradizo o debilitado por procesos químicos. Es la base necesaria para cualquier melena que necesite recuperar su estructura y vitalidad.
Truco de experta
Intenta no frotar el cabello húmedo con la toalla al salir de la ducha; presiona suavemente para quitar el exceso de agua. Así evitarás romper la fibra que los aminoácidos del champú acaban de empezar a reforzar.



