Descripción
¿Quién dijo que el chocolate solo se disfruta comiendo? Este pack transforma tu baño en un santuario de “chocolaterapia”. El cacao es mundialmente conocido en cosmética por sus propiedades antioxidantes y su capacidad para estimular la producción de endorfinas (las hormonas de la felicidad). Es el tratamiento ideal para esos días en los que necesitas un extra de mimo, relax y una piel que dé ganas de tocar.
El dúo más dulce de tu rutina
Dos texturas diseñadas para trabajar en equipo y renovar tu silueta:
Chocolate Shower Mousse (200 ml): Mucho más que un jabón. Su textura de mousse aireada limpia y exfolia suavemente, eliminando células muertas mientras el aroma a chocolate inunda tu ducha.
Aceite de Chocolate (125 ml): El toque final de nutrición. Este aceite se funde con la piel para hidratar en profundidad, mejorando la elasticidad y dejando un acabado satinado sin sensación pegajosa.
Protocolo de aplicación: Tu ritual en 2 pasos
Exfoliación Sensorial: Sobre la piel mojada, aplica la Shower Mousse. Realiza masajes circulares para activar la circulación mientras disfrutas de su espuma cremosa. Aclara con agua tibia.
Nutrición Envolvente: Con la piel seca (o ligeramente húmeda para potenciar la absorción), extiende el Aceite de Chocolate. Masajea con movimientos ascendentes hasta que se absorba por completo.
El “seguro de vida” de tu cuerpo
No bajes la guardia: aunque este ritual sea para el cuerpo, la piel expuesta (especialmente en escote, brazos y piernas) sufre el mismo fotoenvejecimiento que el rostro. De nada sirve nutrir con cacao si el sol oxida y reseca tu piel al salir de casa. Para que el efecto elástico y luminoso del aceite perdure, protege las zonas expuestas con una buena barrera solar como la que proporciona el Protector Solar SPF50 60gr de Naturnua. ¡Es la única forma de que tu piel luzca joven y jugosa todo el año!
Rituales de autor: Crea tu experiencia 360°
Para un cuidado corporal de nivel profesional, te recomendamos combinar este pack con los Exfoliantes de manos y pies SmoothSoul. El chocolate se encargará de la hidratación general, pero las zonas rebeldes como talones y cutículas necesitan la potencia de un exfoliante de azúcar específico. Usar ambos tratamientos el mismo día garantiza una suavidad total “de pies a cabeza”.
Consejo de experta
El agua sola no limpia lo que la ciudad nos deja. Al igual que en el rostro, no basta con “mojarse” en la ducha. Para que el aceite de chocolate penetre de verdad y su aroma se fije a tu piel durante horas, necesitas que el poro esté libre de sudor y polución. Por eso, el paso de la Mousse Exfoliante es innegociable: si la piel no está realmente limpia y renovada, el aceite se quedará en la superficie y no aprovecharás ni la mitad de sus beneficios nutritivos.





