Descripción
A veces, nuestra piel pierde su brillo natural y se ve más apagada y deshidratada de lo normal. Esta mascarilla es el rescate perfecto para devolverle la vitalidad, la frescura y esa jugosidad que tanto nos gusta, transformando tu baño en un rincón de bienestar en pocos minutos.
Lo que tu piel va a notar desde el primer minuto
Esta mascarilla de alginatos se adapta a tu rostro como una segunda piel, sellando la hidratación y ayudando a que los activos penetren mejor. Notarás una sensación refrescante y calmante inmediata, mientras sus ingredientes trabajan para oxigenar las células, difuminar las líneas de expresión y dejar la piel visiblemente más firme, suave y llena de luz.
Los ingredientes estrella que marcan la diferencia
Oro de 24k: Un auténtico tesoro para tu piel. Este oligoelemento actúa como un potente revitalizante que despierta la luminosidad natural del rostro y ayuda a descongestionar la piel.
Alginatos de algas marinas: Los responsables de esa textura plástica tan agradable que retiene el agua en tu piel, garantizando una hidratación profunda y duradera.
Ácido hialurónico: El aliado perfecto para rellenar las arrugas desde el interior, aportando elasticidad y un aspecto jugoso.
Tu rutina express en 3 pasos
Olvídate de pasos interminables; cuida tu piel de forma eficaz con este ritual sencillo:
Limpia y prepara: Prepara el rostro con un limpiador adaptado a tu tipo de piel.
Mezcla y aplica: Mezcla el polvo de la mascarilla con agua hasta crear una pasta homogénea, extiéndela por el rostro y déjala actuar entre 15 y 20 minutos mientras te relajas.
Retira y sella: Retira la mascarilla (se despega fácilmente como una segunda piel) y sella el tratamiento aplicando tu crema hidratante de día o de noche.
El combo ideal para brillar
Si quieres regalarle a tu piel un auténtico booster de juventud y rellenar arrugas sin perder horas en el baño, esta mascarilla es el complemento perfecto de tu Estuche Nua Gold. Una vez a la semana, sustituye tus cremas habituales por este sencillo ritual express de 4 pasos que rescata la jugosidad de los rostros más cansados:
Paso 1: Preparación rápida (Limpieza y bruma): Libera a tu piel de las impurezas del día realizando una doble limpieza con la Leche Limpiadora y el Agua Micelar Ocean. Tras aclarar con agua, pulveriza la bruma Niacincare Brume para despertar, tonificar y revitalizar el rostro al instante.
Paso 2: Activación e iluminación (Serum de Día): Con la piel lista, aplica cuatro gotas del Serum de Día de ácido hialurónico (incluido en tu Estuche Nua Gold). Extiéndelo con un suave masaje circular y ascendente con las yemas de los dedos para potenciar su efecto hidratante y activar la luz natural de tu cara.
Paso 3: El momento mascarilla (Tratamiento intensivo): Aplica la Mascarilla Plástica de Oro y déjala actuar durante 15 minutos mientras aprovechas para desconectar. Pasado ese tiempo, retírala cómodamente y elimina cualquier exceso con la ayuda de una espátula o paño húmedo. Su efecto oclusivo hará que los activos del paso anterior penetren mucho mejor.
Paso 4: Nutrición y sellado (Ampolla, contorno y crema): Termina el tratamiento vertiendo la Ampolla Hyaluronic sobre tus manos para extenderla por rostro, cuello y escote. Aplica un toque de Contorno Plus en la zona de la mirada para difuminar las líneas de expresión y sella todo este baño de hidratación con la crema facial Nua Gold (también incluida en tu Estuche Nua Gold).
Diseñada especialmente para…
Pieles apagadas, maduras, secas o sensibles que buscan un efecto buena cara inmediato y un extra de firmeza. Es perfecta para usar una vez por semana como paso de tratamiento intensivo en tu rutina nocturna.
Truco de experta
Para un efecto aún más refrescante y descongestionante (ideal si te levantas con la cara algo hinchada), mezcla la mascarilla con agua bien fría. ¡El efecto tensor y calmante se multiplica!
Mascarillas faciales | Cosmética eco y natural
Preguntas frecuentes
¿Qué es una mascarilla plástica?
Una mascarilla en polvo que se mezcla con agua, gelifica sobre la piel y se retira entera en una sola pieza.
¿Cómo se prepara?
Mezcla el polvo con agua fría hasta obtener una crema fluida y aplícala rápido, antes de que empiece a gelificar.
¿Cuánto tiempo se deja?
Entre quince y veinte minutos, hasta que la textura esté firme al tacto.



