Descripción
Sabemos lo frustrante que es salir de la ducha y ver que tu pelo, tras tantos tintes o alisados, se siente áspero, se enreda y parece tener vida propia. Si sientes que el encrespamiento te gana la batalla cada mañana, es hora de devolverle a tu cabello lo que ha perdido.
Tu aliado contra la porosidad
Esta mascarilla actúa rellenando las pequeñas fisuras de tu fibra capilar. Al sellar la cutícula, el cabello deja de absorber la humedad ambiental (la causa del frizz) y recupera su elasticidad natural. El resultado es una melena con más cuerpo, movimiento y un brillo saludable que refleja la luz de forma espectacular.
El poder de la queratina
Su ingrediente estrella, la queratina de alta afinidad, se integra en las zonas más dañadas de tu cabello para fortalecerlo desde el interior. Además, su fórmula es respetuosa: está libre de sulfatos agresivos (SLES) y derivados del petróleo, por lo que cuida tu fibra sin dejar residuos pesados.
Tu rutina en 3 pasos
Tras el champú, retira el exceso de humedad con una toalla.
Aplica una pequeña cantidad de medios a puntas y deja actuar entre 5 y 10 minutos.
Aclara con abundante agua y disfruta de un desenredado inmediato.
Combinación perfecta
Para un resultado de peluquería en casa, úsala después de un champú reparador y finaliza con un protector térmico si vas a usar secador.
Para quién es
Es ideal para ti si tienes el cabello teñido, con mechas o procesado químicamente y notas que se rompe con facilidad o está muy encrespado. Es el paso de tratamiento clave en tu rutina capilar.
Truco de experta
Cuando te seques el pelo, hazlo siempre con el flujo de aire del secador de arriba hacia abajo (de raíz a puntas). Esto ayudará a que la queratina de la mascarilla se “fije” mejor y tu cutícula quede totalmente lisa y brillante.
Cabellos tratados | Cuidado del cabello
Preguntas frecuentes
¿Para qué tipo de cabello es este mascarilla?
Está pensado para cabello dañado por el color, la plancha o el secador: refuerza la fibra y suaviza las puntas.
¿Cómo se aplica?
Sobre el pelo escurrido, reparte por los largos y peina con los dedos. Tres minutos bastan.
¿Con qué frecuencia se usa?
Una vez por semana como mantenimiento, dos si el pelo lo pide.



