Descripción
El estrés, la contaminación y el ritmo frenético de tu día a día pueden dejar tu barrera protectora agotada. Si al lavarte la cara sientes picor o esa molesta sensación de “piel pequeña”, es que tu limpiador actual te está pidiendo un cambio urgente.
Limpieza que protege y repara al instante
Este gel limpiador ha sido diseñado para ser el mejor amigo de las pieles reactivas. Su espuma ligera elimina la suciedad y la polución sin necesidad de frotar, evitando así irritaciones innecesarias. Lo mejor es que no solo limpia: su fórmula “repara” mientras la usas, devolviendo los lípidos que tu piel necesita para no perder agua. El resultado es un rostro fresco, elástico y, sobre todo, increíblemente calmado.
Activos que refuerzan y calman la piel
Contiene Niacinamida, que refuerza la barrera de tu piel para que sea menos sensible, y Betaína, un ingrediente natural que reduce la inflamación y mantiene la hidratación durante el lavado.
Cómo usarlo para máxima eficacia
Activa: Humedece tu rostro y emulsiona una pequeña cantidad en tus manos hasta crear una fina espuma.
Masajea: Extiende por cara y cuello con movimientos circulares suaves.
Aclara: Retira con abundante agua tibia y seca tu piel con una toalla suave, dando pequeños toques sin frotar.
Dúo perfecto para pieles sensibles
Para un cuidado integral, aplícate después la crema 365 be.RESCUE. Si tu piel está irritada o estresada, este dúo de limpieza y reparación será tu mejor “seguro de vida” contra las rojeces.
Diseñado para pieles que piden mimo extra
Ideal para mujeres con piel sensible, reactiva o que simplemente buscan una limpieza profesional que no reseque. Es el paso de limpieza esencial tanto de día como de noche.
Truco de experto
Si has tenido un día especialmente estresante o de mucha exposición al frío/sol, deja que la espuma actúe unos segundos extra sobre tu piel antes de aclarar; notarás cómo la Betaína calma la temperatura de tu rostro al instante.
Limpieza facial | Cuidado facial
Preguntas frecuentes
¿Es apto para piel sensible?
Sí, está formulado como limpiador suave para pieles que se enrojecen o se alteran con facilidad.
¿Cómo se usa?
Con la piel húmeda, un masaje circular breve y aclarado con agua templada, nunca caliente.
¿Qué aplico después?
Un tónico sin alcohol y tu crema calmante habitual.



