Descripción
Sentir el cuero cabelludo equilibrado es la base para lucir un pelo bonito. Cuando aparece la caspa, la piel necesita un respiro y un cuidado que actúe sin agredir. Este champú purificante va directo al foco del problema, normalizando la descamación y aportando una sensación de alivio y limpieza inmediata que se nota en cada movimiento de tu melena.
Eficacia purificante con el máximo respeto
Gracias a su combinación de activos antisépticos y naturales, este tratamiento limpia de forma inteligente. No solo elimina las partículas visibles, sino que trabaja para prevenir su reaparición, controlando el exceso de grasa y calmando posibles irritaciones. Al estar libre de sulfatos y siliconas, tu pelo se mantiene ligero, suelto y con un brillo natural renovado.
Ingredientes clave para una raíz sana
Piroctone Olamine: El activo estrella que combate directamente los microorganismos que causan la caspa.
Aceite Biológico de Rosa Mosqueta: Reequilibra la piel y aporta vitaminas esenciales para una regeneración profunda.
Extracto de Bardana y Proteínas de Arroz: Calman el cuero cabelludo y ayudan a regular la producción de sebo.
Aceite Esencial de Limón: Aporta una acción astringente y una frescura cítrica inigualable.
Tu rutina en 3 pasos
Humedece el cabello y reparte el champú por todo el cuero cabelludo.
Realiza un masaje suave para que la Piroctona Olamina haga su efecto.
Aclara con agua tibia (evita el agua muy caliente para no irritar la piel).
El complemento ideal
Para mantener las puntas hidratadas mientras tratas la raíz, combina este lavado con la Mascarilla Nutritiva Dry Hair de EveryGreen. Aplícala únicamente de medios a puntas para asegurar que tu melena esté suave y fácil de peinar sin interferir en el tratamiento purificante del cuero cabelludo.
¿Es para ti?
Es la elección perfecta si buscas una solución eficaz contra la caspa que sea respetuosa con tu piel. Ideal para quienes prefieren fórmulas naturales y veganas que ofrezcan resultados profesionales en casa.
Truco de experta
Intenta no frotar con fuerza el cuero cabelludo con las uñas; usa siempre las yemas de los dedos. Así evitarás pequeñas lesiones que pueden empeorar la descamación y el picor.







